Hay que tener en cuenta que no hay un solo feminismo ya que la clase, la raza, la orientación sexual, la edad, etc., intersectan y generan demandas, pero lo que es transversal a todos ellos es el horizonte de ampliación de derechos. La heterogeneidad del feminismo le da fuerza y potencia. Son muchas las causas que abraza el feminismo y que permiten que sea un movimiento expansivo.
Cómo evaluas la situación del movimiento social de mujeres a partir del "Ni Una Menos"?
El contexto es favorable en la Argentina en este momento, ya que el gobierno tomó algunos de los temas de la agenda progresista y los puso en escena. Habilitó el debate en el poder legislativo, y eso es un avance. El movimiento de mujeres está muy activo y es clave que podamos sostener la demanda en las calles y en los medios de comunicación. Es una oportunidad histórica, ya que la coyuntura es favorable por la visibilidad pública que tienen las discusiones feministas.
Cuál es el estado de la discusión sobre género en Argentina?
La discusión está profundamente relacionada con la lucha del movimiento feminista y el de la diversidad sexual. Está en un momento de gran expansión y de desborde. Hay discusiones feministas en múltiples lugares, tanto en las universidades, como en los sindicatos, los lugares de trabajo, las casas, los bares y los medios de comunicación.
Los encuentros nacionales de mujeres están en construcción desde 1986. Es un espacio heterogéneo que es clave para el feminismo en nuestro país. En el año 2004 se articuló con un colectivo que luego conformó la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito. A partir del 2015 el colectivo Ni Una Menos implicó un nuevo avance para el movimiento de mujeres. Generó una gran visibilización de las demandas del feminismo y surgió en las redes a partir del asesinato de Chiara Páez, una adolescente de 14 años de Rufino, en Santa Fe.
El Ni una Menos permitió que el feminismo llegué de modo masivo a los medios de comunicación a través de figuras famosas, noticieros, revistas para mujeres, programas de chimentos. Esto amplió el margen de acción en la medida que llevó las demandas hacia nuevos lugares y a otros actores de la vida social.
Con el femicidios de Lucía Pérez en octubre de 2016 se dio el primer paro de mujeres con la consigna “Si nuestras vidas no valen produzcan sin nosotras”. La discusión se multilpicó también en los sindicatos que se fueron sumando a las comisiones internas. Esto implica una reivindicación por un reparto más igualitario de las tareas domésticas y de cuidado, que en general recaen principalmente en las mujeres.
También, en las últimas semanas se realizó el “Pañuelazo”, una acción que tuvo como objetivo visibilizar la demanda por el aborto legal y gratuito mostrando los pañuelos verdes de la campaña frente al Congreso, el lugar donde se presentará de nuevo el proyecto de ley. En ese contexto, se visualizó como muchas chicas jóvenes se incorporaron al movimiento feminista para potenciar la lucha y transformar los modos de intervención que en la actualidad se relacionan con los contenidos que circulan en las redes sociales.
===
Carolina Spataro
DOCTORA EN CIENCIAS SOCIALES
Es Doctora en Ciencias Sociales, Magíster en Comunicación y Cultura y Docente en el Seminario de Cultura Popular y Cultura masiva de la Carrera de Comunicación de la UBA y en la Maestría de Comunicación de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
Es Becaria Posdoctoral del CONICET, radicada en el Centro de Investigaciones Etnográficas de la Universidad de San Martín. Sus investigaciones se desarrollan en torno del vínculo entre cultura de masas y relaciones de género.
Saber Màs Debate feminista: Abajo el feministómetro -Por Carolina Spataro http://bit.ly/2G9gHX5