Respuesta a la recesión económica desde los derechos humanos. El levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales, explicó el experto, sería una forma de garantizar la ayuda humanitaria y evitar una mayor propagación de la pandemia.
Juan Pablo Bohoslavsky, experto independiente de la ONU sobre las consecuencias de la deuda externa y las obligaciones financieras internacionales conexas de los Estados para el pleno goce de todos los derechos humanos, llamó a considerar urgentemente el levantamiento temporal de las medidas coercitivas unilaterales en el contexto de propagación mundial del Covid-19.
“Las sanciones económicas y financieras no deben obstaculizar la obligación de los Estados de respetar, proteger y cumplir con los derechos humanos y los esfuerzos mundiales para combatir la pandemia”, argumentó el especialista en una carta dirigida a los gobiernos e instituciones financieras internacionales.
El levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales, explicó el experto, sería una forma de garantizar la ayuda humanitaria y evitar una mayor propagación de la pandemia.
“También se debe permitir que sobrevivan los sistemas de salud y lleguen los suministros esenciales a la población, ya sean medicamentos o alimentos”, agregó.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, también han llamado al levantamiento y reevaluación de las denominadas sanciones.
Preocupación
El experto independiente recordó, en este marco, su preocupación manifiesta por la reciente respuesta negativa del Fondo Monetario Internacional (FMI) frente a la solicitud de apoyo financiero de la República Bolivariana de Venezuela para hacer frente a la crisis del Covid-19.
A este respecto, sostuvo que el argumento esgrimido por el organismo internacional “no puede ser la base de una decisión que ponga en grave peligro a toda la población venezolana y, en buena medida, al mundo entero”.
Estas decisiones, sostuvo, pueden constituir una grave violación de los derechos humanos y requerirían la rendición de cuentas de la institución y los responsables de sus decisiones.
La solicitud de financiamiento de Venezuela al FMI, por el orden de 5 mil millones de dólares, fue concebida bajo la premisa suprema de fortalecer las capacidades de respuesta del sistema de salud venezolano en la contención del Covid-19.
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, declaró que es esencial que los gobiernos tomen medidas para detener la difusión del coronavirus COVID-19 y también que emprendan otras iniciativas para reducir la posible repercusión negativa que esas medidas podrían tener sobre la vida de las personas.
“Entre quienes conforman esos sectores figuran las personas que perciben bajos ingresos, las poblaciones rurales de zonas remotas, las que tienen otros padecimientos previos, las que viven con discapacidades y los mayores que viven solos o en instituciones”, añadió la Alta Comisionada.
Los confinamientos, las cuarentenas y otras medidas de esa índole orientadas a combatir la expansión del COVID-19 deben aplicarse siempre en la más estricta observación de las normas de derechos humanos y de manera proporcional y ponderada al riesgo en que se incurre, pero aún así pueden repercutir gravemente sobre la vida de las personas, dijo Bachelet.
“Sectores de la población que actualmente sobreviven en condiciones precarias pueden verse abocados a la miseria por las medidas orientadas a contener el virus. Es preciso que los gobiernos estén preparados para responder de múltiples maneras a las consecuencias imprevistas de las medidas que adopten contra el coronavirus. También las empresas han de contribuir, respondiendo con flexibilidad a las repercusiones que puedan padecer sus empleados”, añadió Bachelet.
“Habida cuenta de que todos estamos trabajando en terreno desconocido, insto a los Estados a que establezcan sistemas de intercambio de información sobre las prácticas idóneas que estén aplicando actualmente para atenuar las consecuencias socioeconómicas negativas del COVID-19 y los esfuerzos encaminados a prevenir su difusión. La solidaridad y la cooperación internacional son más necesarias que nunca. También resulta obvio que será necesario destinar recursos a la protección social, de modo que las personas puedan sobrevivir económicamente durante una crisis que podría resultar muy larga”, declaró la Alta Comisionada.
“El COVID-19 pone a prueba a nuestras sociedades y todos aprendemos y nos adaptamos a medida que respondemos al virus. Pero es preciso que la dignidad y los derechos humanos sean los pilares fundamentales de ese esfuerzo y no una consideración accesoria”, agregó Bachelet.
Para combatir eficazmente la epidemia, es preciso velar por que todos tengan acceso al tratamiento y que no se niegue a nadie la atención sanitaria por motivos económicos o a causa de la estigmatización. “Asimismo exhorto a los países afectados por el COVID-19 a que adopten todas las medidas necesarias para hacer frente a los incidentes de xenophobia y estigmatización”, añadió Bachelet.
Venezuela solicita en reunión de la FAO supresión de ilegales sanciones unilaterales
Una delegación ministerial de la República Bolivariana de Venezuela fue parte de la Reunión Hemisférica de Ministros y Secretarios de Agricultura convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que fue celebrada este miércoles por videoconferencia.
El objetivo planteado para esta reunión fue analizar y conocer detalles de las políticas, acciones realizadas y por realizar en favor de entregar alimentos oportunamente a los pueblos del continente, a precios convenientes y considerando el menor riesgo a la salud de los agricultores y colaboradores.
En su intervención, el ministro devenezuela para la Agricultura Productiva y Tierras, Wilmar Castro Soteldo, planteó los desafíos para el ciclo de siembra de mayor demanda de producción que inicia esta semana en Venezuela, “en medio de una gran batalla contra el Covid-19, y en medio de severas y criminales sanciones de carácter comercial, financiero y naval”.
Estas medidas coercitivas unilaterales limitan al Estado venezolano en un 98% los recursos financieros que requiere el país para llevar adelante el plan productivo, mientras, por otra parte, impide la importación de aquellos alimentos que no se producen en el país, dijo el ministro.
Acciones concretas
Sin embargo, el ministro Soteldo aseveró que desde el gobierno de Venezuela se ejecuta una serie de acciones para el desarrollo de 18 grandes programas de producción y abastecimiento, entre los cuales destacó los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un programa de distribución de alimentos a domicilio implementado por el Ejecutivo nacional que atiende a más de 6 millones de familias en todo el país, alrededor del 78% de las familias venezolanas.
A la par de este programa, se implementan planes de financiamiento a tasas de interés prácticamente inexistentes para fortalecer la asistencia técnica y científica a los campesinos en el medio rural y urbano, afirmó.
El Ministro venezolano elevó una solicitud de que, como resultado de la reunión y para que se cumplan las propuestas formuladas en ella, se haga una declaración conjunta que condene y solicite la supresión de sanciones unilaterales de cualquier país contra otro. “Para que permitan producir de manera libre, autónoma e independiente los alimentos que necesitan nuestros países y el resto de los países del mundo”, agregó.
El gobierno de Venezuela y la FAO, en marzo pasado, suscribieron nuevos acuerdos orientados a fortalecer las capacidades técnicas del Estado venezolano y beneficiar a las poblaciones rurales más vulnerables de los estados Mérida, Trujillo, Portuguesa, Miranda y Guárico, situados en varias regiones del país.
FAO destaca ejemplo de Venezuela en distribución y comercialización de alimentos bajo la pandemia
En el informe titulado “Seguridad alimentaria bajo la pandemia de Covid-19”, elaborado por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) por solicitud de la Presidencia pro tempore de México ante la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), detalla una serie de recomendaciones para enfrentar la crisis generada por el brote global del nuevo Coronavirus.
“Es clave que los gobiernos declaren la alimentación y la agricultura como actividades estratégicas de interés público nacional, con apoyo de todos los órganos del Estado y de la población. Es esencial mantener vivo el sistema alimentario para que la crisis sanitaria no se transforme en una crisis alimentaria”, explicó Julio Berdegue, representante regional de FAO.
En los anexos del informe se incluyen los ejemplos de medidas y políticas en la región por riesgos específicos. En el referido a “Disrupciones en la distribución y comercialización de alimentos”, Venezuela destaca como buen ejemplo, debido a que “la Superintendencia de Gestión Agroalimentaria ha diseñado un Plan de Contingencia para garantizar la operatividad del Sistema Integral Agroalimentario durante el periodo de cuarentena”.
En este contexto, agrega que en la nación bolivariana “se han puesto en práctica una serie de acciones para mantener los índices de abastecimiento de los 12 rubros priorizados que forman parte de los alimentos de la canasta basica, garantizando la existencia de la cadena de distribución y comercialización”.
Recomendaciones
El informe de la FAO recomienda a la Celac reactivar su Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Plan SAN-Celac), adecuándolo al nuevo contexto, y fortalecer acuerdos políticos para impulsar el comercio de alimentos entre los países de la región.
Según la agencia de Naciones Unidas; América Latina y el Caribe y los mercados internacionales tienen reservas suficientes para alimentar de forma adecuada a sus habitantes en los próximos meses. El informe señala que el principal desafío a corto plazo es garantizar el acceso a los alimentos de la población que cumple con las medidas de seguridad sanitaria, especialmente para quienes han perdido su fuente de ingresos.
Para enfrentar la reducción de la capacidad adquisitiva para acceder a los alimentos, la FAO recomienda reforzar los programas de apoyo nutricional para madres en edad fértil y niños menores de cinco años de edad; asegurar la alimentación escolar, expandir los programas de protección social y promover hábitos de consumo saludable.
Por garantizar la oferta de alimentos, la FAO recomienda facilitar el transporte y acceso económico a insumos productivos (semillas, fertilizantes, etc.) y a maquinaria e infraestructura.
Asimismo, para mantener la disponibilidad de alimentos básicos, el informe considera clave preservar el funcionamiento de las explotaciones agropecuarias, con especial atención a la agricultura familiar campesina, pero sin excluir a las de mayor tamaño.
Otra recomendación consiste en apoyar el transporte, procesamiento y envasado de productos agropecuarios y pesqueros; resolver problemas logísticos de las cadenas de valor alimentarias y garantizar la operación de los puntos de venta al por menor, mercados y supermercados.
El informe de la FAO para Celac destaca la importancia de que los países desarrollen políticas comerciales y fiscales que mantengan abierto el comercio mundial, para evitar alteraciones en los precios domésticos o reducciones en la oferta de alimentos.
Por último, la organización de Naciones Unidas insta a los países a definir lo antes posible estrategias para el periodo post-Covid-19, que permitan retomar la senda de crecimiento sostenible e inclusivo.
EEUU y Colombia involucrados en incursión contra la soberanía nacional
La vicepresidenta Ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, se pronunció sobre los hechos ocurridos en horas de la madrugada de este domingo, cuando un grupo de mercenarios, organizados y entrenados en Colombia, llevo a cabo una incursión contra la soberanía nacional, al pretender desembarcar con material de guerra en las costas de Macuto, estado La Guaira.
Al respecto la Vicepresidenta indicó que la acción está “vinculada al extremismo opositor”, siendo uno de sus responsables Jordan Goudreau, ciudadano estadounidense “muy conocido a nivel internacional por su participación en las acciones de agresión contra Irak y Afganistán”.
Goudreau, quien públicamente se atribuyó la acción criminal en contra de Venezuela, es propietario de Silvercorp USA, una empresa de seguridad privada, la cual estuvo encargada de organizar, junto con el ex mayor general del Ejército de Venezuela Clíver Alcalá Cordones, la fallida operación de éste 3 de mayo.
“El Gobierno de Estados Unidos de Norteamérica y el Gobierno de Colombia está involucrado en esta acción de desestabilización” sentenció la vicepresidenta Rodríguez, quien fustigó a la administración Trump por no cesar en sus ataques contra Venezuela, aun en medio de la pandemia a causa del COVID-19.
“Esta acción que está siendo develada, y aún queda mucho por decir, igualmente esta develando cómo Estados Unidos permanentemente, en alianza con algunos gobiernos de nuestra región, como es el caso de Colombia, donde fueron entrenados estos mercenarios; se ponen a la espalda del multilateralismo y violentan flagrantemente el derecho internacional”.
En ese sentido, el Estado venezolano actuará con contundencia en defensa de los derechos legítimos de Venezuela a su seguridad territorial y a la paz, comunicó la Vicepresidenta durante un mensaje ofrecido a la Nación desde la sala de prensa “Simón Bolívar” del Palacio de Miraflores.
Administración Trump está involucrada en nueva arremetida contra Venezuela
“La administración de Donald Trump está involucrada absoluta y completamente” en nueva arremetida contra la paz y estabilidad de Venezuela, denunció el jefe de Estado y de Gobierno, Nicolás Maduro.
El Mandatario nacional aseveró que el gobierno de Estados Unidos delegó a la Administración para el Control de Drogas (DEA) y a la empresa privada “SilverCorp” en la recluta y entrenamiento de los mercenarios que pretendían materializar un magnicidio contra el Presidente legítimo de Venezuela y quebrantar la soberanía nacional.
Detalló que la incursión terrorista en costas venezolanas fue planificada en la alta Guajira colombiana, con la participación de capos y carteles del país neogranadino y varios estados del país -Falcón, La Guaira, Miranda y Caracas-.
“Esta operación se preparó en primer lugar para el 10 de marzo, y dependía de una convocatoria que lograra la oposición extremista y golpista para desencadenar un conjunto de hechos violentos y crear una escalada con una impresión de desestabilización creciente”, destacó Maduro.
Acotó que al ser evidente el fracaso de esta convocatoria se postergó la fecha del ataque y con la entrada en vigencia de la cuarentena social y colectiva en el país -el pasado 16 de marzo- se impactaron los planes de esos grupos. “La orden de ataque hacia Venezuela fue reactivada luego de la última visita a Washington del presidente de Colombia, Iván Duque, quien recibió orden precisa de Donald Trump de incendiar Venezuela sin importar que el mundo entrara en una fase acelerada de crisis por la pandemia del Coronavirus”, resaltó.
El Dignatario puntualizó que la operación fue neutralizada gracias a la investigaciones y seguimiento de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb). “El viernes en la noche tuvimos la confirmación de las operaciones e incursión terrorista (…) desde la 7 de la noche activamos todos los mecanismos de protección de todas las costas venezolanas”, informó.
Según información otorgada por el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol, la madrugada del pasado domingo 3 de mayo fueron capturados -en Macuto, estado La Guaira- dos mercenarios, se incautaron 10 fusiles, 2 ametralladoras Afag, las cuales fueron robadas del Palacio Federal Legislativo en abril de 2019. Igualmente se decomisaron 6 camionetas y una lancha con 2 motores fuera de borda, como parte de la logística que sería usada para concretar los actos terroristas.
Este lunes otro grupo vinculados en el intento de incursión en el país, fue detectado por pescadores de la localidad de Chuao, estado Aragua, quienes inmediatamente avisaron a la Fanb y procedieron a su detención.
Cuarentena y el poder popular
Si hay una cosa a la que se dedican las organizaciones políticas venezolanas, es considerar diferentes escenarios futuros. Bajo la presión constante de los Estados Unidos, imaginar contextos de invasiones extranjeras, golpes de estado, elecciones anticipadas, etc., es un ejercicio natural. Las organizaciones de izquierda intentan describir estos escenarios antes de imaginar su posible papel en cada uno de ellos.
En tales casos, las organizaciones revolucionarias no tienen problemas para identificar su posición y la de sus enemigos. Sin embargo, las circunstancias del coronavirus, que nadie estaba preparado para enfrentar, cambiaron todo. Es un enemigo "invisible" que no puede ser combatido en la calle, y mucho menos colectivamente. Además, existe el temor de ser infectado y (peor) infectar a otros.
Los últimos meses en Venezuela han estado marcados por una creciente lucha popular. El gobierno, asediado por las sanciones estadounidenses, ha tratado de alentar la inversión extranjera y otorgar más y más ganancias al capital privado. En esta agudización de las contradicciones, han surgido proyectos como la "Unión Comunal", considerando abiertamente la posibilidad de construir una alternativa política para desafiar la hegemonía dentro del Chavismo. En este contexto, han llegado la pandemia y la cuarentena. Pero, contrariamente al instinto paralizante, las organizaciones populares chavistas están trabajando para generar respuestas desde abajo.
Solidaridad revolucionaria y creatividad
"En este momento, el tema de la pandemia va más allá de todo", dijo Ana Marín a Tatuy TV. "Nuestro desafío es organizarnos en una situación como esta, además de las amenazas de invasión, interferencia y el bloqueo estadounidense. "
Ana Marín es portavoz de El Commune El Panal 2021 ’en el barrio del 23 de enero en Caracas, y miembro de la" Fuerza Patriótica Alexis Vive "(FPAV). El FPAV es una de las organizaciones políticamente más avanzadas del país y el principal impulsor de la comuna. En el contexto de la actual crisis pandémica, sus miembros se han desplegado para satisfacer las necesidades más urgentes de los habitantes de la comuna.
Cuando se le preguntó sobre el "secreto" de la organización, Ana explicó que es una cuestión de madurez y de experiencia acumulada en los últimos años. "Hace unos tres años, entendimos la necesidad de hacerse cargo de toda la cadena de producción", dijo. "Con toda la experiencia adquirida aquí en la comuna, administramos una panadería, una fábrica de envasado de azúcar, una fábrica textil, pero sin materias primas, quedamos en el fracaso".
Como resultado, en sus propias palabras, "¡Fuimos a las montañas con los habitantes de Caracas! "
Ana dijo que las experiencias de plantar y criar ganado han experimentado muchas "dificultades y errores", así como enfrentamientos con poderosos actores locales que se sintieron amenazados. Sin embargo, las experiencias originales de producción continúan y han contribuido al crecimiento del colectivo en términos organizativos y políticos a nivel nacional.
El Commune El Panal ’, y las diversas secciones regionales de la FPAV en el país, se encuentran entre los principales promotores de la emergente Unión Común. Ana insiste en que es esencial que los municipios se unan, pero al mismo tiempo admite que es necesario un "salto". "Tenemos tres líneas principales de acción que llamamos" seducción "," industrialización "y" proletarización "de los barrios. Es necesario que los municipios produzcan, pero también que tengan una identidad de clase ", dijo.
El portavoz municipal admite que "la pandemia paraliza un poco las cosas", pero defiende el fortalecimiento de la lógica municipal. En el caso del "Municipio de El Panal", las respuestas que se pusieron en práctica de inmediato son el resultado de un trabajo organizativo previo y constante. “Ya hemos registrado personas con discapacidades o enfermedades crónicas, que son más vulnerables. Gracias a la fábrica textil "Las Abejitas del Panal", produjimos máscaras y los comedores de nuestras escuelas permanecieron abiertos ", dijo Ana.
El municipio abrió una cantina hace dos años y recientemente se hizo cargo de las cantinas de otras escuelas. En este contexto, y en conexión con otras organizaciones populares, se producen diariamente cientos de comidas en las escuelas para niños, ancianos y las poblaciones más vulnerables de los alrededores.
La atención prestada a los niños, explica Ana, es otra prioridad para el pueblo durante la cuarentena. En colaboración con los maestros de la comunidad, los niños se beneficiaron de medios y actividades educativas que garantizaban la continuación de su educación. También se están preparando juegos educativos para que los niños puedan comprender mejor lo que está sucediendo y por qué deberían estar encerrados (confinados).
Una de las preocupaciones de Ana es el tema del abuso infantil, ya que muchos padres ven a las escuelas como "guarderías" y no están acostumbradas a tener hijos todo el día. En este sentido, los equipos educativos están atentos a cualquier abuso de niños.
“Todas estas pruebas están ante nosotros. Debemos llamar no solo a la solidaridad sino también a la creatividad revolucionaria ”, dijo en conclusión.
Surtidos de poder popular
La "Cooperativa Unidos San Agustín Convive" (CUSAC), en el distrito de San Agustín, también en Caracas, es una organización más local, más pequeña y más joven. Pero ella todavía tiene determinación y "creatividad revolucionaria".
La cooperativa, que cuenta con unos 30 miembros, ha progresado en varios frentes políticos, productivos y educativos. Sin embargo, la actividad principal de la cooperativa son los días de distribución de frutas y verduras, organizados cada dos semanas. Alternando entre tres sectores del distrito, esta iniciativa es el resultado de un esfuerzo conjunto con la organización "People to People", una plataforma originada en el estado de Trujilo que proporciona alimentos directamente a varias comunidades locales.
Martha Lía Grajales, miembro de la cooperativa y colectiva "Derechos humanos emergentes", le dijo a Tatuy TV los desafíos de organizar un día de distribución de alimentos en el contexto actual. "El día sábado 28 de marzo nos trajo una serie de obstáculos. Desafíos personales e individuales, superando la preocupación de los riesgos de infección y contagio. También desafíos colectivos, creando una metodología que garantice la seguridad de salud de todos ”, explicó.
El primer cambio importante fue comprar los productos por adelantado. Cada miembro de la cooperativa pudo reunir hasta 5 familiares o amigos que están interesados en comprar y que pueden asumir la responsabilidad del pago y la entrega de alimentos. También se observó estrictamente el uso de máscaras y guantes, el lavado de manos y la distancia recomendada.
Por otro lado, se vendieron cestas de comida uniformes a todos. Así fueron los primeros días de distribución de alimentos, antes de ser más flexibles durante la crisis, cuando los más pobres no podían permitirse el surtido completo. "Para la cooperativa, como punto de referencia para una nueva forma de hacer política, esta capacidad de reinventarse para continuar progresando es fundamental", dijo Martha.
Otra diferencia importante es que, para minimizar el número de personas involucradas, solo los miembros de la cooperativa participaron en la configuración de los surtidos (los miembros mayores de 60 años también estaban protegidos al no participar). En consecuencia, todo el trabajo de descargar alimentos de los camiones, pesar, separar y preparar las canastas fue realizado por un número reducido de personas, mientras que en tiempos normales, todos los interesados en la compra participan en las diversas tareas. . "Pero también hay cosas que han permanecido intactas", insistió Martha, como "la voluntad de construir el poder desde abajo y generar soluciones colectivamente". "
El bajo costo de los alimentos también se ha mantenido. Cada surtido pesa 9 kilos y cuesta 312,000 BsS (Soberano Bolívar). 34,667 BsS / kg equivale a 0.31 € / kg. También existe la posibilidad de comprar un kilo de frijoles por 75,000 BsS (= 0.68 €). La economía significativa en comparación con los precios de "mercado" se debe a los esfuerzos para organizar a los campesinos de aldea en aldea, y al vínculo directo entre el campo y la ciudad, sin intermediarios.
Cuando se le preguntó sobre el papel del poder popular en la situación actual, Martha Lía dijo que era un "punto de inflexión". "Existe un conflicto entre la lógica de la acumulación de capital y la reproducción de la vida misma. Nuestros esfuerzos deben dirigirse hacia una nueva racionalidad, una lógica de mayor justicia en términos económicos, pero también políticos y sociales ", defendió.
En conclusión, reitera la importancia de demostrar, de manera concreta, que las soluciones son el fruto de la voluntad popular, construida desde abajo. "En la cooperativa, tratamos de reflexionar sobre lo que estamos pasando y ver cómo, con la experiencia acumulada, podemos responder a estos desafíos y dificultades, manteniendo nuestra visión socialista, feminista y descolonial", dijo Martha.
La pandemia ha logrado exacerbar las contradicciones del capitalismo a escala global. En este difícil contexto, y aún más en Venezuela, es imperativo planificar y buscar soluciones colectivas. Las organizaciones populares chavistas, como la "Fuerza Patriótica Alexis Vive" o la "Coopérativa United San Augustin Convive", enfrentarán grandes desafíos en los próximos meses. Pero también han demostrado reiteradamente su compromiso con el proyecto de construcción socialista comunal de Chávez. En esta crisis, como en todas las demás, solo las personas salvarán a las personas.
Refugiados venezolanos aportan sus conocimientos a la lucha contra el coronavirus
Numerosos profesionales que dejaron Venezuela están ayudando en la respuesta al COVID-19 en sus países de acogida, devolviendo parte de la solidaridad que han recibido. Desde médicos, a emprendedores que dan clases de marketing por internet, los refugiados aportan sus conocimientos y su trabajo en el combate a una enfermedad que no entiende de nacionalidades.
Cientos de profesionales venezolanos, médicos y de otras disciplinas, que ahora viven en otros países de América Latina se están situando en la primera línea de la respuesta al coronavirus.
Las medidas de confinamiento han dejado a miles de migrantes y solicitantes de asilo venezolanos en una situación muy vulnerable, sin forma de ganarse la vida y con dificultades para acceder a un techo y comida. Sin embargo, algunos de los que habían conseguido regularizar su situación y afianzarse en su nuevo país, ahora están en condiciones de ayudar a aquellos que sufren por la pandemia.
Muchos médicos están dedicando parte de su tiempo a atender a los pacientes de COVID-19 y otros grupos vulnerables.
En Ecuador, el venezolano Samuel Suárez comenzó a hacer visitas domiciliarias en una zona rural de la provincia de Esmeraldas para explicar los peligros de la pandemia a las personas mayores.
Según el testimonio recogido por la Agencia de la ONU para los refugiados, Samuel les explica con paciencia qué medidas deben tomar para protegerse y no contagiar a los demás, desde lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón a mantener una distancia mínima de seguridad de dos metros.
Como algunos de sus pacientes no saben leer el cartel que lleva en la mano, les hace demonstraciones sobre cómo utilizar su codo para cubrirse la boca cuando tosen para prevenir la propagación del virus. “En las comunidades remotas, donde si se va la energía no hay agua, es un poco dificultoso el lavado de manos y la higiene de las personas”, explica Samuel, de 27 años. “Entonces, eso nos hace más vulnerables”.
Después de salir de Venezuela, Samuel logró llegar a Ecuador, donde pudo convalidar su título en medicina, tras aprobar un examen. Luego, pudo conseguir un empleo en el sistema de salud pública de Ecuador.
Desde que empezó el brote, Samuel hizo este tipo de visitas para concienciar a la población de San Francisco, donde trabaja en el centro de salud local desde hace un año y medio. “Durante la epidemia de coronavirus, seguiré luchando día a día y aportando mis conocimientos para proteger a la población de San Francisco”, afirma.
Ahora se ha trasladado a Guayaquil, el epicentro de la emergencia en Ecuador, donde realiza visitas médicas a los vecinos, para aliviar la carga de los hospitales que reciben a pacientes con COVID-19.
Layla es especialista en neonatología. Durante la crisis del coronavirus, no puede quedarse en casa porque las vidas de los recién nacidos dependen de ella. En el hospital de Ecuador donde trabaja, se ocupa de que los bebés nazcan sanos.
En este país, uno de los más golpeados por la pandemia en América Latina, con 10.850 casos confirmados y 537 fallecidos según las últimas cifras del Gobierno, voluntarios venezolanos del proyecto Comunidades Inclusivas de la Agencia para los Refugiados recorren las calles de sus barrios para entregar kits de alimentos a sus vecinos más vulnerables en localidades como Baños de Agua Santa.
En Perú, más de 4000 médicos venezolanos se quieren unir a la respuesta al COVID-19, según la campaña “Tu Causa Es Mi Causa” que busca fomentar la integración de refugiados y migrantes de Venezuela en Perú. “Es momento de aprovechar su experiencia y permitir que se unan a la lucha con sus pares peruanos”, aseguran en un mensaje de la campaña, liderada por el sistema de ONU en Perú, y las agencias de Naciones Unidas para los migrantes y refugiados.
Me fui de Venezuela porque me sentía frustrado. Había escasez de medicamentos, de personal de salud y sentía que no podía ayudar”, dice Kevin Rodríguez, un médico voluntario en Perú. “Estoy agradecido con el Perú. Cuando llegué comencé a trabajar en una farmacia y siempre he recibido apoyo”.
Bérgica Martínez es ginecóloga. Asegura que “fue muy difícil dejar todo”, pero no tenían “calidad de vida”. Ahora asiste a jornadas médicas gratuitas. “Si puedo aportar un poquito para orientar a las personas, me siento satisfecha como mujer y profesional”, asegura.
En Medellín, Colombia, Luis, un oncólogo venezolano, está “tratando a pacientes con cáncer y brindando información para que conserven la calma”. Rita también vive en Medellín y ahora trabaja con mayores y personas con diabetes o hipertensión. "Cada día intento darle protección a los abuelos colombianos que requieren una atención especial", explica.
Un hospital contra el coronavirus
No solo los médicos se han sumado a la respuesta. En Brasil, en Boa Vista, trabajadores venezolanos se han unido a la misión de finalizar un hospital temporal para el monitoreo y el tratamiento contra el nuevo coronavirus.
El venezolano Diego, de 33 años, que llegó a Brasil en busca de protección y ha vivido desde el año pasado en uno de los albergues apoyados por la Agencia para los Refugiados asegura que se siente “orgulloso de ayudar a combatir el nuevo coronavirus”. “Este lugar puede salvar la vida de mis amigos venezolanos y los brasileños que nos acogen en Roraima”, dice Diego. El centro en el que trabaja tendrá una capacidad de 1200 camas de hospital para el tratamiento de personas infectadas y otros 1000 espacios para la observación de casos sospechosos.
El trabajo también permite a los venezolanos generar ingresos en un momento de mucha incertidumbre.
“Se siente el agradecimiento de estos hombres que tienen familias y están haciendo todo lo posible para proporcionar lo mejor para los que están aquí, brasileños y venezolanos, y para los que se quedaron en Venezuela, es lo que los motiva a continuar”, explica el empresario brasileño Samuel Pereira da Silva, que emplea a 13 de los venezolanos involucrados en la construcción del hospital, todos con un contrato formal.
“Esta es una clara demostración de que los refugiados y migrantes venezolanos pueden unirse a los residentes locales para promover la convivencia pacífica entre las comunidades y unir esfuerzos en favor de soluciones para todos”, dice Arturo de Nieves, coordinador de la citada Agencia en los estados de Roraima y Amazonas.
Entre los venezolanos que han cruzado la frontera con Brasil se encuentran los indígenas Warao. En Pintolandia, en Boa Vista, la comunidad Warao ha ayudado a traducir los materiales de la Organización Mundial de la Salud.
Yilmary, de 37 años y terapeuta ocupacional de formación, llegó a Brasil en 2016 y vio la gastronomía como una posibilidad para generar recursos para su familia. Montó un buffet de comidas típicas que llamó Tentaciones de Venezuela
Ahora ha tenido que replantear sus estrategias comerciales. Ha comenzado a publicitar su restaurante a través de redes sociales, amplió su menú y se formó en comercio electrónico en línea.
“No es fácil para nadie, ya sea brasileño o refugiado. Pero podremos enfrentar este desafío juntos. La cocina de los refugiados es un segmento delicado, y estamos seguros de que la comida es de calidad y deliciosa. Cualquiera que la pruebe nos apoyará, especialmente en este momento”, dijo Yilmary en un testimonio recogido por ACNUR.
Clases por internet
La página de Facebook de “Tu Causa es mi Causa” ha decidido unir la tecnología y la experiencia de los venezolanos para ofrecer formación en línea de la que otras personas se pueden beneficiar desde sus casas.
Kati Cardiel imparte un taller de marketing para emprendedores, en el que enseña cómo promocionar un negocio en redes sociales. “Hace dos años decidí abrir una tienda, pero dije ‘yo no tengo para atender el local y tener empleados’, se me ocurrió la idea de abrir una tienda virtual. Me puse a escribir en un cuadernito qué quería vender, cuál era mi público objetivo y qué quería hacer”.
Abrió una cuenta de Instagram. “Me puse a estudiar mi público, pero cometí errores al principio porque no tenía un buen plan de trabajo”, cuenta en el video antes de pasar a explicar las lecciones que aprendió en su experiencia.
Hay videos donde enseñan a hacer mascarillas, a cultivar vegetales en casa, lecciones de técnica vocal o de historia del arte.
Yuliana Bolívar dejó Venezuela en 2016 y buscó refugio en Perú. Primero trabajo tres años como fisioterapeuta de la selección peruana de yudo y en 2019 cambió “de trabajadora a atleta”. En los juegos panamericanos de Lima 2019 ganó la medalla de oro en bronce de yudo representando a su país de acogida. Yuliana enseña ejercicios sencillos y estiramientos que se pueden hacer en casa. “Es fundamental incluir ejercicio físico dentro de nuestra vida diaria, nos ayuda a mantenernos sanos y ahora que estamos en estos tiempos tan complicados en la cuarentena, en nuestras casas, hay que aprovechar el tiempo y qué mejor manera que invirtiéndolo en nuestro cuerpo para estar saludables”, dice en el video.
“Hoy tomamos distancia, para mañana volver a estar juntos”, se lee en la página de la campaña que espera que de la pandemia se pueda sacar algo bueno: un espíritu de solidaridad que, cuando pase la epidemia, ayude a mejorar la convivencia entre venezolanos y el resto de los latinoamericanos que los acogen.
Escuchar el Audio: Beatriz Barral Duración: 4'38" En la parte inferior
Informe FAO completo: Descargar aquí
Informe Comision DDHH Descargar aquí