12
Mié, Ago
0 New Articles

Cambiar el paradigma urbano

Priorizar la vida o la economía dictará los rumbos urbanos

Hábitat
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Lo primero es salvar vidas, exigió la pandemia covid-19, en un esfuerzo con que se evitó, además, que las pérdidas económicas fuesen aún más demoledoras si no se hubieran impuesto duros aislamientos. Pero esa prioridad puede invertirse tras la crisis y desecharse lecciones que abrirían caminos para modelar mejores ciudades.

“La pandemia sirvió a la toma de conciencia sobre la necesidad de cambiar el paradigma urbano”, a la vez que despertó “una solidaridad espontanea de ciudadanos en red, muchos ayudando a vecinos que antes ignoraban”, apuntó Carmen Santana, una urbanista chilena que vive entre París y la ciudad española de Barcelona.

La desigualdad social, bien conocida en América Latina, se hizo más trágica ahora que se convierte en epicentro de la pandemia y cobra su precio en vidas, así como la precariedad de los servicios de salud, la mala nutrición que se refleja en subalimentación y en obesidad que se reveló un factor de vulnerabilidad a la covid-19.

Es muy temprano para prever que transformaciones urbanas ocurrirán, porque ellas dependen del tiempo que durará el aislamiento y el distanciamiento físico, advirtió Nabil Bonduki, profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la brasileña Universidad de São Paulo (FAU-USP).

Si la epidemia pierde fuerza o es controlada por una vacuna o medicamentos a corto plazo, las urbes volverán a la normalidad con sus contradicciones anteriores, pero si se prolongan las actuales rígidas medidas contra aglomeraciones en las calles, espectáculos y comercio, habrá cambios que aún son imprevisibles, evaluó.

“Ya es inevitable un fuerte incremento de las actividades virtuales, como las reuniones empresariales, que se comprobaron muy productivas, el trabajo remoto y la enseñanza a distancia”, reconoció, desde São Paulo.

Bonduki, quien encabezó la elaboración del Plan Director de São Paulo como concejal en 2013-2014, no cree que haya un retroceso en la búsqueda de ciudades más densas, con “ocupación de vacios urbanos y áreas subutilizadas, y quizás apartamientos más grandes”, para incluir una oficina.

De todos modos, es el poder político que determinará los rumbos, aunque es previsible una fuerte presión de la sociedad por mayores inversiones en salud y reducción de la pobreza, vaticinó.

Su colega en la FAU-USP, Raquel Rolnik, quien fue relatora especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho Humano a una Vivienda Adecuada, de 2008 a 2014, rechaza la creencia difundida de una correlación entre densidad urbana y propagación del coronavirus.

“Metrópolis súper, megadensas como Singapur, Hong Kong y Seúl no sufrieron ninguna hecatombe, sino una cantidad relativamente baja de víctimas. En Nueva York, (el distrito de) Manhattan, muy denso, no tuvo más muertos que Staten Island, menos denso”, ejemplificó.

Acotó que “en São Paulo y Río de Janeiro, hay favelas donde la covid-19 plagó y en otras no”, para negar el “estigma” que se pretende pegar a esos barrios hacinados.

“En Brasil y en el mundo se nota que el mayor contagio tiene más que ver con el flujo de circulación de personas, que con la densidad”, prosiguió Rolnik desde São Paulo.

“Ciudades que atraen mucha gente venida de muchos países, de circulación global en gran escala, como Londres, Nueva York y São Paulo, se hicieron focos de la pandemia”, destacó en una lista de urbes a las que pueden sumarse otras como Milán o Madrid, de los dos países que fueron epicentros de la pandemia en Europa.

La simplificación del tema interesa a grupos que construyen, por ejemplo, condominios de lujo en las afueras de la ciudad, que intentarían seducir compradores con el alejamiento de la ciudad y la posibilidad del teletrabajo, acusó.

Son los mismos intereses financieros que impulsan ciudades “poco resilientes”, que acumulan problemas como “viviendas cada vez más caras y más pequeñas” y la contaminación del aire por automóviles en proliferación, destacó Santana, quien dice tener “alma chilena, espíritu francés y corazón catalán”.

Los “especuladores inmobiliarios” son los que tratan de confundir las aglomeraciones humanas que favorecen el contagio con la densidad urbana, que puede ser “saludable y sensible”, con más humanos y menos coches, dijo desde Barcelona, capital de la región de Cataluña y la segunda ciudad española en población.

Los vehículos ocupan 50 a 60 por ciento del espacio de las ciudades, lamentó.

Las cuestiones urbanas son complejas y sus soluciones no se encuentran en el “pensamiento piramidal y lineal, sino en el circular”, resumió Santana, socia de la empresa Archikubik, que se presenta como un “ecosistema de arquitectura, urbanismo y paisaje urbano”.

Sus propuestas para reurbanización, que espera sean mejor acogidas tras el “frenazo” de la pandemia, comprenden espacios públicos verdes, barrios productivos, incluso con agricultura urbana, sitios de la dignidad humana con alojamiento y baños públicos para acoger refugiados y gente de la calle y la “renaturalización” de las ciudades.

“Los animales reaparecieron en las ciudades cuando se salieron los coches (automóviles), generando una nueva ecología urbana y acercando las personas a la naturaleza”, celebró.

La pandemia fomenta una reflexión sobre cómo invertir “la proximidad física y distancia social” de muchos en la ciudad. “Lo que se necesita es una densidad razonable, denso por la multifuncionalidad, con vivienda, trabajo, comercio, esparcimiento, cultura, servicios, todo en una mezcla local”, razonó Carlos Moreno, profesor de la Universidad Paris I Pantheón-Sorbonne.

Este urbanista y científico francés de origen colombiano, experto en ciudades inteligentes, innovación tecnológica y sistemas complejos, prefiere denominar “intensidad social” a la “densidad razonable”, con locales que combinan las dimensiones económicas, ecológicas y sociales.

Hay que promover el “encuentro urbano-humano” en que las personas dejen de ser “fantasmas digitales socialmente desconectados”, dijo desde París.

El posible mayor uso de automóviles constituiría un “triple retroceso”, porque emiten contaminantes, como el dióxido de nitrógeno y partículas finas, que agravan la letalidad de la covid-19, según varios estudios, el aire interior es viciado y el vehículo somete sus usuarios al “anonimato ciudadano”, observó Moreno.

El espacio urbano es de convivencia, generador de vínculos, pero “el auto no genera ni actividad económica ni vínculos sociales”, refleja egoísmo y hoy ni siquiera representa estatus social, concluyó.

Son temas urbanos cuyo debate debe intensificarse hasta que se realice el 27 Congreso Mundial de Arquitectos que se aplazó de este año para entre el 18 y el 22 de junio de 2021, a causa de la pandemia. Se espera a cerca de 15 000 participantes en su sede, Río de Janeiro.

El aplazamiento tiene la ventaja de preparar mejor el encuentro de la Unión Internacional de Arquitectos y ampliar las discusiones incluso con los efectos ya conocidos del coronavirus en las ciudades, sostuvo Sergio Magalhães, arquitecto y urbanista que preside el Comité Organizador.

Río de Janeiro, designada Capital Mundial de la Arquitectura por la Unesco (Organización de Naciones Unidos para la Educación, la Ciencia y la Cultura), exhibirá su centro histórico de casi cinco siglos y las consecuencias de la pandemia en una ciudad turística.

Brasil destacará también con ciudades muy maltratadas por los gobiernos locales y por el nacional, según Magalhães, profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro y reconocido por la urbanización de unas 150 favelas de la ciudad en el proyecto Favela-Barrio en los años 90.

Las ciudades brasileñas son precarias porque 80 por ciento de sus viviendas fueron construidas por la propia población, sin ningún financiamiento o apoyo. De 1950 a 2010 cerca 60 millones de domicilios urbanos asi nacieron en el país, una hazaña popular.

Otros 40 millones se construirán hasta 2030, aunque la población casi no crecerá, porque las familias están disminuyendo en miembros, explicó Magalhães.

Una causa de los graves problemas urbanos es su expansión territorial, con baja densidad, dificultando el saneamiento y los servicios urbanos. Río de Janeiro creció territorialmente tres veces más que su población desde 1960, ejemplificó.

El derecho humano a una vivienda adecuada

Tal y como lo ha definido el primer Relator Especial, “el derecho humano a una vivienda adecuada es el derecho de toda mujer, hombre, joven y niño a tener y mantener un hogar y una comunidad seguros en que puedan vivir en paz y con dignidad”.

Esta definición está en consonancia con los elementos fundamentales del derecho a una vivienda adecuada tal como se define en la Observación general No. 4 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas (el órgano encargado de supervisar la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en los Estados que son parte del mismo).

Aun cuando la adecuación viene determinada en parte por factores sociales, económicos, culturales, climáticos, ecológicos y de otra índole, el Comité considera que, aun así, es posible identificar algunos aspectos de ese derecho que se deben tener en cuenta a estos efectos en cualquier contexto concreto. Entre ellos figuran los siguientes: a) seguridad jurídica de la tenencia; b) disponibilidad de servicios, materiales, facilidades e infraestructura; c) gastos soportables; d) habitabilidad; e) accesibilidad; f) lugar, y g) adecuación cultural. Para obtener la definición de estos elementos.

Para más información sobre el derecho humano a una vivienda adecuada, Ver las Normas Internacionales.

 

Photo: Philippe Collard @philippe_collard

 

 

Más leída

Reflexión

 

"En todas partes, la violencia, los conflictos, los malentendidos, el odio empeoran y aumentan. ¿Hemos pasado del confinamiento al conflictamiento?" 

 
 
 
Edgar Morin
Regístrese a través de nuestro servicio gratuito de suscripción por correo electrónico para recibir notificaciones cuando haya nueva información disponible.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar y mejorar tu experiencia de navegación. Al continuar navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información:Política de privacidad.

  Acepto cookies de este sitio.
Directiva Europea sobre privacidad y comunicaciones electrónicas